Intervencionismo Innecesario

La solución al intervencionismo es dejarlo ser. Ya que los líos causados por el intervencionismo innecesarios genera que de alguna u otra forma, por las buenas, por las malas, rápida o lentamente, las cosas se den vuelta. Todo vuelve a su lugar.

Ya se demostró que en la economía no funciona.

Tan solo resta que se demuestre lo mismo para la cultura occidental.

Hablar, hablar y hablar…

Los que hablan no hacen. No hacen porque están hablando. Dedican más interés del que deberían a hablar, pensar en pesimismos y autoboicotearse. Al estar tan ocupados en eso, no pueden hacer.

Entonces como no hacen nada, tienen más energías que no las utilizan en nada ¡Un superávit de energía y tiempo libre! Entonces exportan esas palabras, las exportan hacia los demás. Intentan vendérselas por ejemplo, a quien tienen más cerca. No es culpa de ellos, tan solo quedaron atrapados en un bucle infinito de negatividad. Como le pasó a un extraño japonés:

“Cuando empecé a fabricar motos, los profetas de los malos augurios, a veces mis mejores amigos, venían a desalentarme. Yo no los escuché y, pese a sus opiniones pesimistas, el 24 de septiembre de 1948 creé la compañía Honda Motor, que hoy brilla en todo el mundo”

Soichiro Honda

Es polémico

Dar como respuesta que una idea es polémica, resulta una conclusión muy evasiva, pero al mismo tiempo políticamente correcta. Es la respuesta más adecuada para quien no quiere correr el riesgo de ensuciar su reputación o comprometerse en cierta cuestión.
Por cierto, sobre el anterior párrafo, tengo que aclarar que es polémico…

Desarrollador, Estudiante y Emprendedor