El Relato del Relato ¿Mentiras ocultas o un cuento inocente?

Los seres humanos amamos los relatos. Un ralato es fácil de recordar y contar a otra persona. Lo mejor de un buen relato es que es divertido y atrapante.

Esto tiene una parte mala. Un relato puede ocultar una mentira en su interior, pero al ser un buen relato, podemos actuar teniéndolo en cuenta. Podemos contárselo a alguien y transferir sin querer información inválidos que lleve a desiciones erróneas basadas tan solo en el efecto psicológico positivo del relato. Nos enamoramos de la historia y nuestra mente no da para trabajar de otra forma que no sea siguiendo el cuento. La mente humana se guía mucho mejor por relatos que por ejemplo datos empíricos.

Lo peor de todo es que el relato nos satisface. Nos deja conformes. Nos deja tranquilos y en paz. De hecho crear un propio relato para justificar que nuestras acciones es un hábito que nos ayuda a vivir tranquilos: justificando que lo que hicimos está bien y si o si así serían las cosas.

Ojo, un relato puede contener verdades que nos ayuden a trascender y a acompañarnos para bien, por toda nuestra vida y para las siguientes generaciones o asegurarnos ser esclavos invisibles del cuento creado por alguien para manipularnos.

El relato hay que creerlo, por más bueno o malo que sea, por más que contenga mentiras o no. No puede contener datos o una verificación científica para asegurarnos de que el contenido de la historia es cierto.

¿Ustedes qué opinan? ¿Utilizan los relatos apropósito para bien? ¿Alguna vez se creyeron uno y se llevaron un mal momento?

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